Comprar un coche usado en otro país amplía las opciones, pero también hace más difícil comprobarlo en persona. Reserva tiempo para revisar los documentos y el vehículo antes de pagar una señal. Si no puedes inspeccionarlo, contrata una revisión independiente y acuerda de antemano qué comprobará.
Comprueba identidad e historial
- Compara el número de bastidor del coche con todos los documentos.
- Verifica que quien vende puede acreditar que es propietario o representante autorizado.
- Pide historial de mantenimiento, inspecciones y facturas de reparaciones.
- Pregunta por accidentes, daños, importaciones anteriores y cambios técnicos.
Revisión mecánica y prueba
Un profesional puede revisar arranque en frío, testigos, fugas, frenos, neumáticos, dirección, suspensión, carrocería, bajos y electrónica. Solicita un informe fechado con fotos y defectos detectados. Compara kilometraje en documentos, historial y desgaste, pero no trates ninguna señal aislada como prueba definitiva.
Antes de transferir dinero
Lee el contrato o factura, confirma precio y moneda, forma de pago, entrega de llaves y documentos, y condiciones de devolución o garantía que correspondan. Para comprar a un profesional o a un particular pueden aplicarse reglas diferentes. Conserva copia de todo y usa un medio de pago trazable.
Finalmente, pide a una estación ITV que revise con antelación la documentación técnica disponible. Así sabrás si hace falta CoC, ficha reducida o comprobación adicional. La DGT resume los trámites para matricular un vehículo de la UE. La calculadora de CarCost te ayuda a separar precio, costes confirmados y pendientes.
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